Normalmente, un color neutro como el negro, el blanco, el beis y a su lado, uno más llamativo como el amarillo o el verde caqui. Como en el helado del corte o en la tendencia en bloques de color (ayuda visual: el vestido Mondrian de Yves Saint Laurent sería su paradigma), estos accesorios se dividen de manera simétrica en dos tonalidades e invitan a completar el conjunto con prendas de la tonalidad neutra con complementos desparejados (pendientes o zapatos).
Este truquito de estilismo que pasaba por llevar un zapato de cada color y que, por tanto, permitía comprar dos pares a medias con una amiga, ha evolucionado hasta los zapatos, bolsos y hasta camisas bicolor que han invadido las recientes semanas de la moda.
Parecía que, como tantas otras, esta tendencia tampoco saldría de Copenhague pero Zara acaba de hacerlo oficial y ya se sabe, Amancio poquitas veces se equivoca…
Los mules con tiras al tobillo

La bandolera de doble cuerpo
